domingo, 13 de marzo de 2016

CURIOSIDADES SEXUALES: ¿Quieres saber cuál es el récord sexual femenino?



A nivel mundial, el Guinnes ubica el tope en 2004: lo obtuvo la porno star estadounidense Lisa Sparxxx, que aseguró haber mantenido relaciones sexuales con 919 hombres. Así, destronó a otra actriz del cine porno Marianna Rokita, que acumulaba 759 varones en su lista.


sábado, 12 de marzo de 2016

DERECHOS SEXUALES

Los derechos sexuales establecen que toda persona tiene la facultad de ejercer libremente su sexualidad y que nadie deberá sufrir discriminación por su orientación sexual. 


Los derechos sexuales y reproductivos están muy relacionados entre sí, pero lo ideal es entenderlos por separado separados, un punto importante para el libre ejercicio de la sexualidad implica el derecho a la no reproducción.

Los derechos sexuales son derechos humanos universales basados en la libertad inherente, dignidad e igualdad para todos los seres humanos. Todas las personas los tenemos sin distinción de edad, orientación sexual, etnicidad, estado civil, sexo, o cualquier otra condición, son históricos, indivisibles, específicos, progresivos y obligatorios.

Algunos de esos Derechos son:
  1. A la Equidad en el Ejercicio de la Sexualidad.
  2. A la Libertad de Expresión sobre Sexualidad.
  3. A la Autonomía Sexual, Integridad Sexual y Seguridad del Cuerpo.
  4. A la Educación Sexual.
  5. A la Protección de la Salud Sexual Óptima, Libre de Infecciones y Enfermedades
  6. A la Libre Asociación Sexual.
  7. A la Privacidad Sexual.
  8. A ejercer la Sexualidad Sin Fines Reproductivos.
  9. A la Información sobre Sexualidad basada en el Conocimiento Científico.
  10. A la Libertad de Imprenta en Materia de Sexualidad.
  11. Al sano desarrollo de la Sexualidad del y la Menor.

viernes, 11 de marzo de 2016

COMUNICACIÓN EN LAS PAREJAS



La mayoría de los problemas de pareja surgen por una mala comunicación o por la falta de ésta. O no se escuchan realmente uno al otro o se dejan de hablar adecuadamente, es decir, se atacan, insultan, humillan, gritan, etc. También puede suceder que eviten la comunicación como una manera de castigar al otro, ignorándolo.

Cuando iniciamos una relación de pareja, uno de nuestros principales objetivos, sobre todo en un principio, es compartir nuestros aspectos más íntimos y así, establecer un fuerte lazo de unión. Sin embargo, con frecuencia, desde los primeros momentos tendemos a cometer tres errores importantes:

1. No nos conocemos, porque una gran parte de nuestra vida hemos actuado y pensado como la sociedad espera de nosotros, por lo que no sabemos que necesitamos y queremos de nuestra pareja y cómo pedirlo de manera adecuada.

2. No vemos a nuestra pareja como realmente es, ya que la vemos a través de:
  • El enamoramiento, de la imagen que nos quiere transmitir, y de lo que proyectamos (ponemos en ella, aquella parte que es de nosotros, pero que desconocemos) 
3. Creemos que si la otra persona nos quiere, tiene que saber lo que queremos y necesitamos, para dárnoslo, sin que tengamos que pedirlo.

En los últimos dos aspectos, estamos hablando de conocer a la otra persona y permitirle que nos conozca. No podemos establecer una buena relación si la basamos en nuestra capacidad de adivinar lo que la otra persona quiere, siente y piensa o si queremos que ella actúe de esta manera. Por lo tanto, tan importante como preguntar, es expresar nuestros pensamientos y sobre todo, nuestros sentimientos.

Recuerda que es a través de la comunicación como conocemos a nuestra pareja, su vida, deseos, valores, inquietudes, etc. y permitimos que ella nos conozca, por lo que puede ser, también, una de las mejores herramientas para resolver muchos de nuestros problemas. Una buena comunicación, fortalece una relación de pareja y cuando esto se da, la comunicación mejora, estableciéndose un círculo virtuoso que mejora la calidad de nuestra vida. Para todo esto es necesario aprender a establecer un diálogo respetuoso y fluido y que vaya acompañado de una comunicación corporal congruente.

Necesitamos mantener viva nuestra comunicación, es decir, conversar todos los días, hablando sobre lo que nos interesa o lo que le interesa a nuestra pareja, animándola a que ella haga lo mismo, a pesar del cansancio y de los problemas de la vida diaria.

jueves, 10 de marzo de 2016

SEXO Y ESPIRITUALIDAD


¿Qué relación hay entre sexo y espiritualidad?


Históricamente, ha existido en la mente de la humanidad una separación entre cuerpo y alma, materia y espíritu, con lo cual aspectos como la sexualidad y la espiritualidad parecieran llevar hacia distintos caminos y ser irreconciliables. Sin embargo, existe una profunda conexión entre ambos aspectos tan vitales para el ser humano.

Las filosofías espirituales antiguas – como el Tantra, Budismo, Yoga y Taoísmo – y las modernas, como el movimiento de la Nueva Era, afirman que la energía vital que anima a todo lo que existe, incluyendo los seres humanos y la vida sobre la Tierra, proviene de una única fuente universal. Es así como nuestra energía de vida primordial, es decir, nuestra energía sexual, es parte de esta energía creativa universal.

Esta energía vital, también llamada por las corrientes orientales Chi o Kundalini, se asienta en los órganos sexuales y es la energía que usamos todos los días en las distintas actividades diarias, y no sólo durante el acto sexual y la procreación.

Se plantea que si no estamos conectados al cuerpo y al presente, nuestra capacidad para sentir y expandir el placer sexual estará disminuida. Por ello, si nos sentimos poco sensuales o con bajo deseo sexual, funciona el relajarnos, respirar profundamente o de manera más acelerada para activar la energía, además de enfocarnos en el placer sensorial y en la persona con la que estamos compartiendo.

Esta experiencia sexual es similar en muchos aspectos a la experiencia mística de profundo éxtasis y gozo espiritual. En donde el sexo puede trasportar hacia estados intensos y sublimes de placer, gozo y unión, no sólo a nivel emocional sino también espiritual. Donde se vivencia momentos de profunda integración y conexión con el otro, así como de unión con todo lo que existe. Esto sucede cuando la energía sexual fluye libremente por el cuerpo, hacia arriba, y expande la consciencia de la persona, haciendo de la experiencia sexual algo verdaderamente trascendente. En ese estado expansivo la persona es capaz de sentir un amor ilimitado a la vez que se siente profundamente amada e integrada con todo lo que existe.

miércoles, 9 de marzo de 2016

SEXUALIDAD ADULTO MAYOR

SEXUALIDAD EN EL ADULTO MAYOR



Así como el cuerpo y sus funciones experimentan cambios con la edad, de la misma manera, la sexualidad comparte este proceso: el envejecimiento. Si bien somos sexuados desde que nacemos hasta que morimos, sabemos que las posibilidades se modifican con el paso de los años. Si la vida sexual en la juventud fue placentera y satisfactoria condicionará su sexualidad en la llamada tercera edad y tratará de mantenerla, no así los que tuvieron un pasado disfuncional.
Muchas personas creen que la vida sexual, simplemente, ha llegado a su fin. Lo cual, a la luz de las investigaciones sexológicas actuales, se revela como un prejuicio, un preconcepto. Estas investigaciones muestran que las personas de la llamada tercera edad, con relativa buena salud, que disfrutan del sexo, son capaces de tener actividad sexual hasta una edad muy avanzada.
Para  (Sapetti- Kaplan, 1986) . La presión social apunta a desexualizar a los ancianos de los que, en general, se espera que cumplan con la imagen idealizada de dedicarse a cuidar a los nietos o al esparcimiento monótono, en fin, a convertirse en “la clase pasiva”, donde las pasiones no tienen demasiado espacio, pero si éstas aparecen, quienes las viven frecuentemente reciben el apodo de “viejos verdes”, “chivos viejos” o “viejos sucios”. El vigor de los hombres jóvenes, es llamado lascivia en los viejos; la pasión femenina adopta tonalidad de locura de una “vieja loca”. Es que existe una mitología -alimentada por una mala información - que niega o denigra la sexualidad de las últimas etapas de la vida. Estas falsas creencias tienen sus pilares en una cultura que ha convertido al cuerpo joven y esbelto en un ideal de vida, y al rendimiento, en la vara para medir cualquier actividad, incluida la sexual.
“Nuestra experiencia como sexólogos nos muestra que las quejas entre las parejas de edad avanzada en general coinciden con las planteadas por los más jóvenes: interés por un lado y desinterés por el otro, pasividad o rechazos o dificultad para coincidir en la frecuencia del acto. Del mismo modo, también es posible abordar el tratamiento de ciertas disfunciones con el mismo grado de éxito que en las parejas más jóvenes” (Sapetti, A., Rosenzvaig, R., 1997).

Entonces la actividad sexual cumple muchas más funciones que las fisiológicas, en el adulto mayor, donde el envejecimiento, se refleja justamente en lo físico, el significado de la sexualidad se amplía aún más adquiriendo características diferentes que en otras etapas de la vida.  Para el  adulto mayor la sexualidad es mucho más que derribar mitos o comunicarse. En esta etapa como en ninguna otra etapa de la vida, la afectividad cobra gran importancia como mediadora de las relaciones sexuales. En el adulto mayor surge un nuevo lenguaje sexual en el cual se revela el amor, el afecto, la relación interpersonal, mucho más que el significado preferentemente sexual-genital tan restringido de la “juventud”.

martes, 8 de marzo de 2016

LAS CARICIAS


Las caricias más que un arte

Hay muchas más herramientas aparte de las manos para exhibir al arte de las caricias! Utilizar el cabello, los pies, codos, dientes y uñas aparte de las manos para acariciar, frotar y masajear el cuerpo de la pareja es una excelente idea erótica. Todo el cuerpo tiene la capacidad de acariciar, estimular y producir sensaciones que pueden llevarte más allá de cualquier experiencia imaginable

La lengua: No participa únicamente en los besos profundos. La lengua puede lamer todo el cuerpo, acariciarlo, masajearlo, y provocar cosquillas. Cuanto más erógena sea la zona, las sensaciones serán mucho más intensas con la ayuda de la lengua.

Las uñas: Desde las caricias que rascan un poco hasta los auténticos arañazos, las uñas son las armas de las manos. Utilizarlas puede producir una sensación de suavidad y picor, pero a veces también pueden ser un arma un poco peligrosa y diferente. La mayoría de las veces provocan auténticos escalofríos.

El aire: Si quieres transmitir las sensaciones más sutiles, utiliza el aliento como una forma más de dar masajes Puedes soplar con fuerza para refrescarle, o soplar suavemente muy de cerca, como si dejaras simplemente salir el aire. Son una especie de caricias calientes y frías que en ciertos lugares pueden hacer estremecer de placer… 

Pies, codos y senos: Todas las partes del cuerpo pueden crear caricias. Frotarse a su espalda con tu pecho, masajear utilizando los codos, pasar el pie a lo largo de las piernas de tu pareja...hay muchas formas de usar estos utensilios eróticos, sólo hace falta que te dejes llevar por tu instinto… 

Las palabras: Puedes acompañar tus caricias corporales con palabras, son de hecho el complemento ideal!. Las palabras Pueden aumentar las sensaciones de excitación de tu pareja, pero ten cuidado, algunas personas pueden bloquearse por palabras poco adecuadas. Prueba primero con comentarios no muy fuertes pero si picaros, para saber si a tu pareja le gustan mucho o poco, si quiere más, o si prefiere dejar el diálogo hasta ahí.

¿CUANDO HABLAR DE SEXO CON NUESTROS HIJOS?


Cuando padres y madres quieren hablar con sus hijos e hijas sobre el sexo y la sexualidad, en la mayoría de las ocasiones surge la angustia sobre qué decir y cómo decirlo. La inseguridad está presente desde el comienzo. No se sabe cómo ni cuándo tocar el tema, y se evidencian dudas sobre los propios conocimientos y la veracidad de los mismos, sobre cuánta información ofrecer, qué datos son necesarios o cuáles innecesarios. A esto se suma la percepción de que los hijos propios no se hacen nunca suficientemente mayores, con lo que es difícil saber a qué edad hay que hablar de sexo.

Es bueno partir admitiendo que las principales causas del miedo y la resistencia a hablar de sexo con los hijos e hijas son los temores personales. El padre y la madre se encuentran en una situación en la que perciben la propia desinformación, dudan incluso sobre qué es en realidad la educación sexual y para qué sirve, se enfrentan a ideas erróneas e incluso falsas, y a la influencia de los medios de comunicación, que conduce muchas veces a tener una imagen distorsionada de la relación paterno filial. Además, transmitir información sobre el sexo es exponer el sistema de valores. Por eso es tan importante conocerse previamente uno mismo y, si es necesario, realizar un ejercicio de autoformación.


La pedagoga argentina Nora Rodríguez, escritora del libro ¿Habla con tu hijo del sexo? Expresa "Para muchos padres, hablar de sexo con sus hijos implica darles permiso para tener actividad sexual. Sin embargo, hablar no significa autorizar. (...) La información combinada con el respeto y la tolerancia permitirá que no se enfrenten a prácticas de riesgo. Por absurdo que parezca, ésta es la única vía realmente efectiva. Diversos estudios han comprobado que cuando los padres son excesivamente rígidos o temen hablar del tema, empujan a los hijos a averiguar por sus propios medios lo que desconocen. Igualmente, los padres muy liberales, que impiden en los hijos un desarrollo tranquilo de la sexualidad, los impulsan a probar experiencias sexuales sin que estén preparados para ello".

Por su parte La sexóloga Pilar Cristóbal atina aún más en el tema de la edad: "Una época maravillosa y perfecta para la educación sexual es de los 7 a los 11 años. A esa edad comprenden todo y pueden visualizar las cosas aun sin emociones y cuando los padres todavía son una autoridad moral para ellos. Más tarde, olvídate. ¿Qué vas a contarle a un adolescente de 14 años y enamorado?".

A su vez Carmelo González, psicólogo y sexólogo del programa A mano, de Coslada (Madrid), da otro consejo que puede ayudar a hacer más fluida la comunicación con los hijos: "En mi opinión, no se trata tanto de un asunto de contenido como de hacerse partícipes de vivencias. Los padres pueden empezar contando vivencias de su pasado, cómo tenías ganas de tal cosa, de cómo te temblaban las rodillas antes de una cita... Eso puede aportar un poquito más de naturalidad y ayudar a estar más cercanos y a acortar el abismo generacional".

En conclusión El truco es esta en mantenerse firme, jamás inventar o mentir, no evadirse de la pregunta y no contestar más de lo que tu hijo pregunte, buscar información sin pena cuando tengas desconocimiento del tema y sobre todo recuerda es mejor la información la obtenga tu hijo de ti la tenga tu hijo por tu parte que por parte de un vecino, amigo o las redes sociales que suelen sobreinformar o mal informar.