jueves, 31 de marzo de 2016

EL TANTRA Y LA SEXUALIDAD

Cuando se oye hoy hablar del Tantra se asocia rápidamente con prácticas sexuales ritualistas de la India, como del tipo Kamasutra. Para dar una información correcta, debemos aclarar que Shiva fue el fundador del Tantra hace 7000 años, y transmitió las prácticas y la filosofía en forma oral de maestro a discípulo. Sistema que continuó durante siglos, lo que llevó a transformaciones inevitables. Es por eso que algunos tántricos decidieron codificar las enseñanzas de Shiva en símbolos ocultos. Maithuna es una de las palabras sánscritas que significa unión de la energía y de la conciencia (estado de yoga). Fue simbolizado con la unión de Shiva (Conciencia) y Shakti (Energía), pudiéndose ver en algunos templos hinduistas con varias figuras aparentemente eróticas.

Entonces el sexo no es tantra por lo que no debemos acercarnos a él solo con la expectativa de la sexualidad, la sexualidad está implícita en el tantra Sin embargo es importante entender que el tantra es el camino a la liberación . No es necesario la práctica sexual en el camino del tantra ,incluso un practicante puede elegir en algún momento el camino de la no relación llamado camino del escetismo, pero no como rechazo a nadie o nada sino como una inclinación de su espíritu en ese momento.

Pero es importante comprender que cuando una persona elige el camino de la relación, convierte la relación sexual en una vía espiritual.

La sexualidad en el mundo ha sido incomprendida y ha creado una de las mayores divisiones. El cisma entre lo femenino y lo masculino y es aquí donde las enseñanzas del tantra colocan su énfasis ubicando la unidad a través del uso sagrado de la sexualidad para que lo femenino y lo masculino se puedan unir y fundir, convirtiéndose en instrumento para sanar heridas en el cuerpo física, mental y espiritual incluso generadas en espacios anteriores a esta creación 

A través del tantra se pretende ascender a un nivel de consciencia en conexión con todo lo que nos rodea, a un nivel de perfección, que va más allá de lo personal y es aquí donde se produce la sanación que anteriormente hablábamos y esto ocurre porque se permite que el poder de dios, del universo actúa a través de nosotros.


miércoles, 30 de marzo de 2016

ASPECTOS FISIOLÓGICOS DE LA SEXUALIDAD EN LA VEJEZ

La sexualidad en el hombre y la mujer adultos mayores sufre modificaciones que son generadas por el propio envejecimiento fisiológico, y exigen una adaptación de la conducta sexual de la pareja que propicie una sexualidad gratificante, libre de frustraciones y ansiedades que podrían conducir a la interrupción innecesaria de la actividad sexual. Aunque ambos sexos pueden conservar su capacidad sexual hasta edades muy avanzadas, el hombre suele ser más vulnerable que la mujer. En el hombre aumenta la necesidad de estimulación, se reduce la respuesta visual y táctil respecto a los hombres en etapas anteriores de la vida, disminuye la rapidez de la erección y esta es menos firme. La fase de meseta resulta más larga por debilitamiento de la fuerza del músculo cremáster con disminución de la elevación testicular. La fuerza de la eyaculación disminuye, esta se demora más tiempo, incluso puede no llegar a concretarse o se advierte menor volumen de líquido seminal. La pérdida del volumen del pene es más rápida y se prolonga el período refractario.

En la mujer el período de expansión y lubricación de la vagina está más alargado, la intensidad y la duración de la estimulación para vivenciar un orgasmo aumenta, mientras que las contracciones musculares para alcanzarlo pueden estar disminuidas en número e intensidad, incluso pueden existir contracciones dolorosas, reduciéndose la capacidad multiorgásmica con relación a las jóvenes, quienes exhiben una fase de resolución más breve.

Pero ninguno de los cambios descritos anteriormente para ambos sexos traduce disfunción sexual. Las disfunciones sexuales que se observan en la senectud se deben más a causas psicológicas y a prejuicios sociales que a una causa orgánica. Por lo que la sexualidad en la tercera edad depende menos de lo orgánico que de lo social. Mucho antes de arribar a la tercera edad, el individuo debe comenzar a recibir información sobre los cambios que van a ocurrir en su vida sexual con el pasar de los años. La escasa información, que todavía se advierte, al respecto, constituye, sin dudas, un factor principal implicado en la génesis de gran parte de los trastornos del funcionamiento sexual que se observan en este grupo poblacional.

A los cambios derivados del fenómeno del envejecimiento se le suman las enfermedades orgánicas crónicas que padecen los ancianos, que pueden originar algún grado de discapacidad, así como el consumo de fármacos, o peor aún, la polifarmacia tan frecuente en la tercera edad, que modifica el comportamiento sexual, bien por alteración del sistema hormonal, o por las secuelas de naturaleza, biológica, psicológica o social de las patologías crónicas.

En nuestra práctica profesional hemos constatado que los trastornos del funcionamiento sexual que sufren nuestros senescentes responden, frecuentemente, a procesos oclusivos vasculares asociados a la alta incidencia de hábitos tóxicos como el tabaquismo; a las lesiones de los nervios periféricos ocasionadas por enfermedades crónicas como la diabetes mellitus y el alcoholismo; y a la existencia de factores psicógenos, como los episodios depresivos y asteno-depresivos, también característicos de los diabéticos y toxicómanos, los cuales son, habitualmente, tratados con fármacos antidepresivos que contribuyen a la pérdida de la erección y al retardo o inhibición de la eyaculación en el hombre, así como, a una disminución de la lubricación vaginal (por modificaciones de la secreción endocrina) y, secundariamente, a la dispareunia en la mujer.

Entonces podemos afirmar con todo lo anteriormente expuesto que la sexualidad continúa siendo un área de la conducta humana en la que, frecuentemente, predomina lo anecdótico sobre el conocimiento científico, lo que cobra particular relevancia en las personas de la tercera edad. Los escasos datos, sobre la actividad sexual de nuestros senescentes, recogidos en sus historias clínicas, y en ocasiones, el reflejo de concepciones erróneas y falsas creencias. Por lo tanto afirmar o ridiculizar conductas normales no es más que el fruto de una falta de conocimiento sobre las creencias personales.


martes, 29 de marzo de 2016

¿QUÉ ES EL EROTISMO?


“Mujeres y hombres somos seres eróticos por naturaleza que practicamos diferentes eróticas, es decir, relaciones que generan placer. Puede haber una erótica entre el paciente y su médico, entre alumno y profesor, además de la que se da entre los amantes. Finalmente, el goce es parte de todos nosotros y es tan importante como respirar”, asegura la experta. Ana Cerón erotóloga “La erotología tiene una historia de cinco mil años, sólo que desapareció durante el oscurantismo (o Edad Media, que transcurrió entre los siglos V y XV, durante los que el avance científico y tecnológico en Europa fue prácticamente nulo) y pasó mucho tiempo para que volviera a mencionarse. El psicoanalista francés Jacques Lacan (1901-1981) fue quien la trajo de vuelta. La erotología:(erotologie, érotologie, erotólogy) Del griego Eros, y logos tratado. Estudio sistemático, con acumulación científica-objetiva, histórica, artística, etcétera sobre el erotismo y sus implicaciones.

A fin de aclarar el concepto erotismo, Ana Cerón explica que hay cinco palabras que mucha gente cree que son sinónimos, pero que al definirlos muestran sus diferencias:
  • Sexo. Condición orgánica que diferencia a la hembra y al macho.
  • Sexualidad. Es la relación que se practica con la pareja, cualquiera que ésta sea, y tiene que ver con el estudio de la genitalidad y la reproducción.
  • Sensualidad. Se trata del despertar de los sentidos a través de las sensaciones.
  • Pornografía. Exhibición directa del coito.
  • Erotismo. Arte de dar y recibir placer, parte sublime del deseo que no expone necesariamente, pues le basta con evocar.
Además, indica que el erotismo va de la mano de la sexualidad, pero no depende uno del otro, ya que “puede haber momentos eróticos sin sexo y momentos sexuales muy robóticos”. Tampoco es amoroso, sino sensitivo, pues “es posible no amar a alguien e incluso así tener sensaciones sublimes con esa persona”.

Expresa: “El erotismo no se enseña; más bien, se practica y se cultiva. Está dentro de nosotros y lo descubrimos al experimentar poco a poco, con paciencia, como al cuidar a una planta que crece. En Occidente tenemos la idea de que el orgasmo es el objetivo de una relación sexual, mientras que en Oriente es el momento en que el placer llega a su fin. Esa perspectiva le da mayor valor a lo que se experimenta antes, y cada quien puede hacer ese giro en la idea, sólo es cuestión de darse la oportunidad”.

Añade que una persona que reconoce sus sensaciones a través del erotismo y que las vive como algo natural y sin culpa tiene orgasmos más satisfactorios, los cuales, por cierto, se ha probado que son necesarios y saludables, pues ayudan a producir hormonas necesarias para la sana supervivencia del ser humano. En contraparte, el desconocimiento hacia nuestro propio cuerpo es responsable de disfunciones como eyaculación precoz y anorgasmia.



domingo, 27 de marzo de 2016

SEXUALIDAD Y ADOLESCENCIA



En este período surgen sensaciones e impulsos de tipo sexual que se encuentran relacionados con los cambios biológicos que enfrentan todas y todos las adolescentes. Los cambios hormonales provocan que se tengan deseos y fantasías eróticas, que se quiera sentir placer físico a través del propio cuerpo y del cuerpo de otros, especialmente de quien le gusta.


Estas sensaciones generalmente te toman por sorpresa, por eso la angustia, el temor, la incertidumbre y la confusión revolotean en la cabeza, más aún si no se tiene la información necesaria para comprender mejor lo que te está pasando, o si no se cuenta con personas confiables que puedan escuchar y orientar seriamente.

La forma de vivir estos cambios y procesos tiene que ver con características personales (como el sexo, la edad o la personalidad) y sociales (la cultura, el nivel educativo, la religión, entre otros), así como con las reacciones y demandas del mundo que te rodea. Resulta común que, en los primeros años de la adolescencia, las y los jóvenes se aíslen un poco del mundo que les rodea, prefiriendo pasar más tiempo a solas consigo mismas/os. Esto se encuentra relacionado con la sensación de incomodidad con el cuerpo por lo rápidos y fuertes que son los cambios. Es aquí cuando vuelve a aparecer el auto ejercicio de la función sexual o masturbación (ya que de niños o niñas también se viven estas experiencias, solo que no tienen por finalidad alcanzar el orgasmo sino explorar el cuerpo) y las fantasías (o "soñar despierto") que permiten liberar los deseos e impulsos sexuales que se están sintiendo.

Sin embargo, el auto ejercicio de la función sexual suele ser una actividad muy común durante toda la adolescencia, no solo al inicio. Además, esta cumple un papel muy importante, ya que permite explorar el cuerpo, conocer más sobre los genitales y su funcionamiento, así como liberar energía sexual. También el auto ejercicio de la función sexual posibilita a la persona fantasear y prepararse para las relaciones genitales en pareja. Conforme se va viviendo una mayor adaptación a los cambios del cuerpo, las amistades con personas del mismo sexo ocupan un lugar muy importante. Es frecuente que se tenga un mejor amigo o mejor amiga, con quien se comparten secretos, confidencias, tristezas y alegrías, así como los deseos más profundos. Con esta persona se quiere estar todo el tiempo, así que cuando no pueden verse, las conversaciones telefónicas o mensajes son interminables.

domingo, 20 de marzo de 2016

TIPS


1. No sientan miedo de la desnudez. Siéntanse a salvo sin ropa.

2. Toquen por todas partes. Las películas eróticas muestran siempre manos sutiles y cadenciosas. El sexo de verdad es de manos torpes y animales. Un buen amante toca en lugares tan inhóspitos como el rodadero en el que la cola deja de ser cola para convertirse en culo.

3. Besen mucho, pero besen bien. Los mejores polvos de la historia se han echado a perder por un beso baboso, brusco o pusilánime. Encuentren una dosis justa de labios y lengua, y besen como si fuera esa noche la última vez.

4. Pregunten cómo le gusta a la mujer que la toquen. Incluso pídanle que les muestre cómo se masturba. Ojo: esos secretos solo se muestran cuando las ganas no nos dejan reparar en el pudor. Nadie sabe más sobre su propio placer que una mujer.

5. No esperen que las mujeres hagan trabajos perfectos.. Nada más decepcionante que un hombre que no muestra ni una pizca de placer.

6. Olvídense del asco. El que siente asco, debería desistir de ser un buen amante.

7. No busquen siempre la cama para hacer el amor. Nunca puede se olvidar un el sexo rápido en el baño de una fiesta, o en un ascensor.

8. Eviten creerse sementales. Si no pueden seguir , déjenlo de ese tamaño. A las mujeres no les gusta las cosas a medias.

9. No le pregunten siempre si se vinieron. La preocupación por el placer debe ser mucho más constante y tácita que esa pregunta detestable. Entiendan de una vez por todas que a ellas les importa más "ir" que "llegar"..

10. No vuelvan el acto una lista de cosas por hacer. Nada más desapacible que un hombre metódico tratando de hacerlo todo en un solo polvo, como si no existieran más oportunidades para explorar.

CURIOSIDADES SEXUALES: ¿Sabías qué?

1. El 5% de las mujeres es alérgica al semen. El hombre genera en toda su vida cerca de 53 litros de semen.

2. El corazón puede llegar a 180 pulsaciones por minuto durante un orgasmo.

3. En el mundo de los deportistas, quienes son catalogados como los que tienen más sexo son los basquetbolistas de la NBA.

4. Los condones deben poder estirarse 7 veces su tamaño usual, como norma internacional, y deben soportar 39 newtons. Además, tienen que resistir un mínimo de 18 litros de aire, antes de romperse.

5. El orgasmo femenino es un poderoso analgésico debido a la liberación de endorfinas, por lo que los dolores de cabeza son un mal pretexto para no tener sexo.

6. En un pueblo de Polinesia, llamado Mangaiano, las parejas de 18 años tienen relaciones sexuales en promedio 3 veces por la noche, todas las noches, hasta que cumplen 30 años, cuando su promedio baja a sólo 14 veces por semana.

7. En promedio, un 29 % de las mujeres llega virgen al matrimonio.

8. Después del orgasmo obtenido en la relación sexual o en la masturbación, se concilia el sueño con más facilidad.


viernes, 18 de marzo de 2016

SEXUALIDAD Y DERECHOS HUMANOS


En el XIII Congreso Mundial de Sexología, celebrado en Valencia el 29 de junio de 1997 con el lema "Sexualidad y Derechos Humanos" y en el que participaron delegados de más 60 países, se aprobó la Declaración de Valencia de los Derechos Sexuales que ha sido celebrada y reproducida por numerosas publicaciones científicas y sociales. Esta declaración fue aprobada por la Asamblea de la Asociación Mundial de Sexología (WAS) en el XIV Congreso Mundial de Sexología en Hong Kong, en 1999. 

La Declaración de los Derechos Sexuales constituyó uno de los elementos fundamentales del nuevo documento sobre Salud Sexual elaborado por un comité de expertos a instancias de la OMS en Guatemala en el año 2000.

Los derechos sexuales son derechos humanos universales basados en la libertad, dignidad e igualdad inherentes a todos los seres humanos. Dado que la salud es un derecho humano fundamental, la salud sexual debe ser un derecho humano básico. Para asegurar el desarrollo de una sexualidad saludable en los seres humanos y las sociedades, los derechos sexuales siguientes deben ser reconocidos, promovidos, respetados y defendidos por todas las sociedades con todos sus medios.

Muchos artistas ,empresarios y filántropos se han sumado a esta causa como es el caso de .La banda The Cure, liderada por Robert Smith, se unió a la más reciente iniciativa de Amnistía Internacional que busca como prioridad que todas las jóvenes en el mundo tengan acceso a servicios básicos de salud e información sobre sus derechos sexuales y reproductivos.

Todos los seres humanos tenemos derecho a ejercer una sexualidad sana y satisfactoria, sin importar si se vive con algún padecimiento o discapacidad, así como al margen de nuestra edad, condición económica ,religión e identidad y orientación sexual y civil, para que aseguremos nuestra integridad física y emocional.